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De la dodecafónica serie «El Jueves investiga: Qué fue de...»

Jesús Hermida: «Un mal periodista busca en Google. Uno bueno, contrasta fuentes. Yo, SOY la fuente.»

Actualidad |

Jesús Hermida

No se respira un buen clima en Eljueves.es. La crisis nos espolea a buscar culpables y a cuestionar nuestro trabajo. Señores con despacho ponen en duda la labor de los que firmamos la sección Qué Fue De. ¿De verdad encontrasteis a Ana, de Enrique y Ana, en la cárcel por delitos informáticos? ¿En qué parte de la costa cantábrica se halla la colonia nudista donde vive Susana Egea? ¿Cómo pudo engañaros Boy George haciéndose pasar por su propia abuela? ¿Qué papel jugó exactamente Jimmy Sommerville en el fin de la guerra fría? ¿Qué pruebas tenéis de que Los Famosos 5 siguen viviendo en la isla Kirrin y siguen teniendo doce años? ¿Cómo cojones vamos a creernos que El Chollo se fugó con una millonada robada a TVE en un brazo y Silvia Marsó en el otro?

Pero no hay mal que por bien no venga: de pura indignación, los jerifaltes han resuelto enviarnos a la Escuela de Periodistas que abrió recientemente el mítico Jesús Hermida, quizá el profesional vivo más reverenciado de nuestros días. Una ocasión de oro para aprender del maestro, reciclarnos, y tal vez sacarnos un artículo nuevo.

«La credibilidad se consigue curtiéndose. Se paga con sudor. Y con dolor. Con los huevos cubiertos de escarcha después de un invierno de corresponsal en Irkutsk.»

Las clases son duras; los profesores, muy estrictos; todos ellos, periodistas de un prestigio incontestable. Son frecuentes las invectivas contra la actual degeneración del oficio. Dice Don Jesús: «Esto no es una facultad. Aquí no se viene por un titulillo firmado por el Rey de España. Aquí se viene a ser periodista.» (Imaginen esto, pero dicho a la manera de Jesús Hermida, con un gesto aseverante de la cabeza y una ratificación del tupé.) «Este trabajo exige la disciplina de un militar, la precisión de un físico cuántico, la cultura de un enciclopedista, el estilo de un dramaturgo y el empeño de un actor porno.»

Un día, al salir de clase, interceptamos a Don Jesús para sacarle algún consejo a nivel particular:

—Ya sé lo que queréis preguntarme —dice, frenándonos en el pasillo—. Los jefes cuestionan vuestro trabajo; insinúan que vuestras entrevistas a iconos de la nostalgia son inventadas. Teméis el descrédito; teméis que os despidan. Tú, el redactor, temes que la fotógrafa descubra lo que realmente sientes por ella.

—Eso mismo —responde el redactor, asombrado— ¿Cómo lograr la credibilidad de un Jesús Hermida?

—No es fácil. La credibilidad se consigue curtiéndose. Se paga con sudor. Y con dolor. Con los huevos cubiertos de escarcha después de todo un invierno de corresponsal en Irkutsk. Con los pulmones y el cáncer en perfecta simbiosis tras años de respirar la atmósfera de una redacción en los 70. Con el terror de moderar una tertulia política y tener que pedirle silencio a Manuel Fraga. Cuando hayáis conseguido todo esto, no necesitaréis contrastar fuentes. La fuente seréis vosotros.

Ansiamos que llegue el día. Por el momento, a estudiar, que mañana hay parcial.

Jesús Hermida


24 comentarios

  1. Avatar Avatar

    kruzka · 21/02/2010

    Comentario oculto por no tener buen rollito, leer comentario

    VOTOS: 12 BUEN ROLLITO: -40

  2. Avatar Avatar

    GUITARRA · 21/02/2010

    Ya no queda nadie tan "creible" como el.

    VOTOS: 4 BUEN ROLLITO: 0

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