Accesos rápidos


Publicidad


  • Deshechos históricos
  • 24 horas con...
  • ¡Manda güevos!
  • Custodia Compartida
  • Horario de oficina
  • Gran Circo Mundial
  • Ángel Sefija
  • Martínez el facha
  • Seguridasosiá
  • Federik Freak
  • Pablo Arkada

Albert Pallarés

Castelló de la Plana, 1965

Albert Pallarés vino “como todos los jóvenes, a llevarse la vida por delante”. Así que, desde bien temprano, se dedicó a pasárselo bien. Quizá no destacó en los estudios (bueno, quizá no, ¡seguro!), pero sí en salir por las noches. Entre trago y trago, aprendió a dibujar (¡), pasó por la universidad (sin empezar), por la escuela de ilustración (sin acabar) y trabajó haciendo de todo un poco: de machaca en agencias de publicidad, de escaparatista, pintando castillos hinchables, ilustrando cuentos infantiles y, todo un clásico, de camarero, recogiendo fruta y pegando carteles, entre otras honrosas ocupaciones.

Lo que nunca dejó de hacer es leer tebeos y dibujar historietas. Pasó la edad de oro del cómic (los ochenta) sin publicar. Periódicos, editoriales y revistas continuaban rechazando sus propuestas… hasta que sonó la flauta: El Jueves estaba dispuesto, no sólo a publicarle algo, sino, encima, ¡a pagarle por sus dibujos! Baldomero tuvo la culpa. Más tarde también picaron otros incautos, los de El Mundo, de Catalunya, para que les hiciera la viñeta diaria.

Al cabo de poco empezó con Olegario Gandaria, profesor de secundaria; y así, hasta el día de hoy. Indudablemente, no es Hergé, ni Ibáñez, ni Lauzier: es mejor que todos ellos.
 

Mis historietas preferidas

  • 4º eso primer día 1
  • 4º eso primer día 2
  • 4º eso novela con dibujos 1
  • 4º eso novela con dibujos 2

Curiosidades

Año de creación: 1998

Primera aparición: El Jueves nº 1118

Anécdota: Una vez estaba yo en la fotocopistería con mis dibujirris de Baldomero y, en el momento de hacerme la factura, el encargado me dice algo así como: ¿Pallarés, con acento abierto o cerrado? Entonces, salta un tío de detráss de la cola y con cara de alucinado me suelta: ¿Pallarés? ¿Tú eres Pallarés? Ah, amigos, yo no cabía en mí de gloria, así que me saqué el boli para firmarle un garabato, cuando prosiguió: ¡Yo también soy Pallarés! ¡A ver si vamos a ser familia, jajaja!.

Haz clic en tu sistema
Haz clic en tu sistema

Publicidad